Existe una responsabilidad ciudadana de cuidar el patrimonio cercano, el no catalogado, el que nos cuentan las abuelas. En esta reforma descubrir las vigas de canto no es un acto estético sino narrativo, desvelar la estrategia de diseño estructural de los años 70 nos sitúa en nuestro contexto cultural y nos acompaña en la nueva distribución.
Hay dos gestos rotundos, (1) desplazar la tabiquería para destacar la viga descolgada y (2) la elección de un material natural que siga alimentando la narrativa para aquellos arqueólogos que puedan reformar esta vivienda en el futuro.
El granito nacional elegido es historia presente. Se decide colocarlo satinado para sentir la textura (casi amaderada) de sus vetas con la intención de tocar miles de años de historia al lavarte las manos o al cocinar. También se conserva el vidrio del tragaluz baño-cocina, permitiendo el paso de luz entre estancias (ducharse con claridad es una forma maravillosa de empezar el día).
Como el poeta construye el verso, con pocas palabras y mucho trasfondo.
Se pueden apreciar obras de Sonia Navarro, Fod, Marcos Salvador Romera, Óliver Parra y Miguel Fructuoso, entre otros artistas.